Los restos de la evolución

Aunque la evolución nos ha convertido en humanos, no ha borrado por completo las huellas de lo que fuimos en el pasado.

Cuando todavía éramos monos, nuestro cuerpo tenía toda una serie de órganos que cuando nos convertimos en humanos dejaron de ser necesarios y desaparecieron. Pero algunos de estos órganos no han desaparecido por completo; son los restos que nos recuerdan de donde venimos.

  • El apéndice: Se cree que le era de utilidad a nuestros antepasados, en la época en la que nos alimentábamos de hierbas y plantas.
  • Las muelas de juicio: Antiguamente, a causa de nuestra dieta a base de plantas y carne cruda, nuestra dentadura se deterioraba con rapidez. Las muelas del juicio eran "la reserva"; aparecían para reemplazar a los molares gastados.
  • Vello corporal: El recuerdo de que descendemos de animales peludos. Nuestros antepasados se protegían de la lluvia y el frío gracias a una gruesa capa de pelo corporal. Cuando nos convertimos en humanos, esa capa de pelo dejó de ser necesaria y la perdimos, pero no del todo.
  • Músculos capilares: Estos músculos se encargan de erizar el vello corporal. Servían para erizar el pelo corporal y así parecer mas grande y aterrador en las peleas.
  • Coxis: Los animales de los que descendemos tenían cola. A medida que nos fuimos convirtiendo en humanos, la cola fue desapareciendo y hoy día el coxis es lo que queda de ella.
  • Amígdalas: Otro recuerdo de la época en que nos alimentábamos de plantas y carne cruda. Su función es protegernos contra las bacterias y gérmenes que ingerimos al comer.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Widget By Best Accounting Services