La futura estación espacial rusa

La Estación Espacial Internacional finaliza su vida en el 2020. Daniel Marín nos explica en su blog los planes rusos para la era post-ISS, la estación espacial OPSEK.

El proyecto original para la Estación Espacial Internacional no preveía una fecha de terminación, pero los acuerdos que se hicieron vencían en el 2015 con lo que se planteó la posibilidad de finalizar el proyecto y deorbitar la Estación Espacial ese año.

La Estación Espacial Internacional

La respuesta de los rusos no pudo ser mas contundente; si el resto de socios querían, podían quemar sus módulos en la atmósfera, pero el segmento ruso de la estación permanecería en órbita como una estación independiente. Dicho con otras palabras, Rusia pensaba extender su parte del proyecto mas allá de ese año. La respuesta rusa le sacó los colores al resto de participantes, animando la firma de un acuerdo para prolongar la vida de la estación cinco años mas, hasta el 2020.

Pero, ¿Y después? Salvo que para esas fechas la estación ya muestre signos claros de vejez, lo sensato es que se firme un nuevo acuerdo para prolongar el proyecto, pero la agencia espacial rusa ha decidido que no va a esperar a ver que ocurre y ha empezado a trabajar en su nueva estación espacial, la OPSEK.

Aspecto de la OPSEK, la futura estación espacial rusa. En el lado derecho lleva acoplada una nave PPTS, la sucesora de la soyuz

Lo mas interesante de la OPSEK es que no será una estación nueva, sino que se construirá añadiendo nuevos módulos al segmento ruso de la ISS. Los ingenieros rusos han llegado a la conclusión de que su pare de la estación puede mantenerse operativos hasta, al menos, el 2025 de manera que es factible recuperar la idea de desacoplar los módulos rusos del resto de la ISS.

De hecho, Rusia no piensa esperar al 2020 para empezar a construir la OPSEK; sus planes preveen que los módulos necesarios empezarán a acoplarse ya, de manera que en una primera fase la OPSEK será una ampliación de la ISS.

La ISS con los módulos adicionales que conformarán la OPSEK

De hecho, parece que los rusos tienen bastante prisa por ampliar su parte de la estación porque, a día de hoy, parte de la energía eléctrica que utilizan proviene de los paneles solares estadounidenses y el contrato de suministro finaliza el año 2015. Es muy dudoso que los estadounidenses se nieguen a renovar el contrato, pero es probable que aprovechen la situación para tomarse la revancha por el facturón que los rusos le están cobrando a la NASA por llevar a sus astronautas al espacio.

Evolución del precio de un asiento en una nave soyuz

El gráfico superior muestra la tarifa que cobra Rusia por lanzar un astronauta al espacio en una nave soyuz. Observar como sube el precio a partir de la retirada de servicio de los transbordadores.

En estas condiciones es evidente que a los rusos les interesa que su parte de la estación sea totalmente autónoma posible lo antes posible.

La cuestión es que no está decidido que en el 2020 se vaya a poner fin al proyecto ISS, queda ver si los socios acuerdan una ampliación. Viendo que OPSEK puede funcionar como un módulo de la ISS, está claro que a Rusia le da igual que decisión tomen; en todo caso, el proyecto ruso no hace mas que añadir presión al resto de socios para firmar la continuidad de la ISS mas allá del 2020.

En este sentido, OPSEK puede verse como una demostración de fuerza, un gesto con el que los rusos demuestran que su programa espacial va en serio y no está sometido a las veleidades que sufren los estadounidenses.

FUENTE: Eureka.

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