El reactor nuclear natural de Oklo

En Gabón, el corazón de África, se encuentran los restos del único reactor nuclear natural que se sabe ha existido.

La fotografía nos muestra el reactor nuclear de Oklo, situado en las minas de uranio de Gabón. La mancha amarilla que se ve en la imagen es óxido de uranio.

El uranio fisionable, el combustible de las centrales nucleares, es el U-235, que es un elemento muy raro; representa el 0,7% del uranio natural, el resto es U-238, que es un isótopo estable.

Pero esto no ha sido siempre así; el U-235 es un isótopo inestable, que se desintegra con el paso del tiempo, lo que significa que en el pasado la cantidad de este isótopo era mucho mayor; concretamente, en el caso de Oklo se estima que en aquella época la proporción de U-235 era del 3%, una proporción suficiente como para iniciar una reacción nuclear sostenida.

Se cree que hace unos dos mil millones de años una veta de uranio se inundó de agua, que cumpliendo con su papel de moderador de neutrones (el mismo que hace en los reactores nucleares creados por los humanos), inicio una reacción nuclear.

La energía producida por la reacción calentaba y evaporaba el agua, con lo que su efecto moderador disminuía, con lo que la reacción perdía fuerza haciendo que la temperatura del agua disminuyera, dejando de hervir y volviendo a actuar como moderador. El resultado es que la reacción alcanzó un punto de equilibrio que permitió que este reactor nuclear natural se mantuviera activo durante un millón de años.

Acutalmente ni existe, ni puede existir ningún reactor nuclear natural; la proporción de U-235 en el uranio natural es demasiado pequeña como para que el agua pueda provocar una reacción, por eso es preciso someter el uranio a un costoso proceso de enriquecimiento, para aumentar la proporción de U-235 a un nivel en el que las reacciones sean posibles. Hacer fisionar el uranio natural no es imposible, pero si extraordinariamente difícil; el único reactor nuclear que puede hacerlo es el CANDU, de origen canadiense.

Aunque el reactor de Oklo está apagado, sigue teniendo un gran valor científico. Los investigadores estudian sus restos para saber cual es la evolución a largo plazo de los residuos nucleares, lo que permitirá diseñar métodos eficientes para procesarlos y almacenarlos, aunque desde hace unos años los físicos esperan encontrar en Oklo la respuesta a una de las preguntas mas intrigantes de la ciencia moderna: Las constantes físicas básicas, ¿Varían con el tiempo? Esto, mas o menos, equivale a preguntar si las leyes naturales básicas se han mantenido igual a lo largo de la historia del Universo.

Los físicos están analizando los restos del reactor de Oklo para determinar si el uranio fisionó exactamente de la misma forma como fisiona hoy día, si detectan alguna diferencia, significará que ha habido cambios en las leyes de la naturaleza.

VISTO EN: APOD.

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