Desenterrando la peste negra

A partir de muestras extraidas de víctimas de la peste negra, un equipo de investigadores ha logrado secuenciar el ADN del Yersinia Pestis, el bacilo que provoca la peste bubónica y que se considera responsable de la plaga que mató a una tercera parte de la población europea durante la edad media.

En las cercanías de Londres, en East Smithfield road, existe un cementerio medieval creado para enterrar a unas 2.500 víctimas de la peste negra. A partir de muestras de sangre seca extraidas de los dientes de algunos de los difuntos aquí enterrados, se ha podido reconstruir entero el genoma de este peligroso bacilo, que a día de hoy sigue causando unas 2.000 muertes al año.

Yersinia Pestis (coloreado en violeta), el mayor asesino de la historia

La plaga medieval tiene algunas características distintivas que han llevado a muchos investigadores a poner en duda que el Yersinia Pestis sea el responsable de la peste negra; la única forma de confirmar o desmentir este extremo es exhumar las víctimas de la peste para buscar rastros de este bacilo. A lo largo de los años, se han hecho muchos análisis a cadáveres de la época, pero siempre quedaba la incógnita de si la víctima estudiada realmente había muerto a causa de la peste negra, con lo que el no encontrar bacilos de la peste en el cuerpo no demostraba nada.

El cementerio de East Smithfield se construyó específicamente para enterrar víctimas de la peste negra, así que no existe duda sobre las causas de la muerte de las personas allí enterradas. Los análisis han confirmado que el Y.Pestis fue el causante de la peste negra, y también han permitido descubrir que el bacilo apenas ha cambiado estos 600 años; el bacilo tiene un ADN formado por 4,6 millones de bases y, entre la variante encontrada en las tumbas y la actual, solo han cambiado 97 bases.

Los pocos cambios que ha experimentado el bacilo indican que la variante medieval de la enfermedad no era mas mortífera que la actual, lo que indica que debieron existir factores complementarios que potenciaron la acción de la enfermedad.

Aunque la mayor sorpresa que ha deparado esta investigación es que, analizando las variaciones genéticas entre las diferentes cepas del bacilo, sale que la enfermedad nació entre los años 1282 y 1343, lo que significa que la plaga de Justiniano, la que se considera la primera epidemia de peste bubónica de la historia, tuvo otra causa.

FUENTE: Discover Magazine.

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